Como todos sabemos, los árboles son los receptores de carbono. El problema es que no capturan lo suficiente y el proceso es lento. Así que los científicos han construido una mejor forma.
Según un nuevo informe del Reino Unido, la forma más efectiva para reducir el dióxido de carbono (CO2) es la construcción de cientos de miles de árboles artificiales de efecto invernadero y lavado de gases.
Ya existen prototipos, compuestos de un tipo de malla suspendida entre un tenedor de dos puntas, y se ven como matamoscas gigantes.
Al pasar el  aire a través de la estructura, el CO2 se une a un compuesto absorbente, un proceso que elimina el carbono de 1.000 veces más rápido que las plantas normales.
El problema es que los árboles son caros, más de 20.000 dólares cada uno y la “siembra” de 100.000 de ellos compensaría sólo un 60 por ciento del CO2 producido por un país del tamaño de Gran Bretaña con fondos del gobierno suficientes.
Sin embargo, los bosques falsos podrían empezar a aparecer por todo el mundo en los próximos años.


Gabriel Neuman
Gabriel Neuman

Mi especialidad es el control y automatización. Utilizo estos elementos para diseñar edificios con la mayor eficiencia energética posible. Aprovechando al máximo la energía y buscando crear edificios Autosuficientes.

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