En general, el riesgo de desarrollar diabetes aumenta con la edad. La enfermedad también puede afectar a las mujeres durante el embarazo, dando lugar a complicaciones para la madre y el niño. Algunos grupos de población, tienen mayores tasas de diabetes.
Estos riesgos incluyen el exceso de peso, una dieta inadecuada, la inactividad, el tabaquismo y el exceso de alcohol.
Existe una creciente evidencia científica de que los contaminantes ambientales pueden también contribuir al desarrollo de diabetes tipo 2.
Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, sugiere que también se debe comenzar a mirar con desconfianza otros aspectos de su vida, como su exposición en el pasado a ciertos plaguicidas yproductos químicos.
La asociación de algunas de los llamadas pistas “ambientales” con la diabetes supera a la de los mejores marcadores genéticosque los científicos han identificado para la enfermedad. Identificando las relaciones entre el medio ambiente de una persona (como la exposición al tabaco) y las repercusiones específicas de salud (como el cáncer) no es nada nuevo.
En este nuevo estudio, los científicos se basaron en un enfoque poco convencional que trata a las variables ambientales como los “genes”.
Ese cambio conceptual, les permitió usar algunas de las mismas técnicas desarrolladas inicialmente para identificar las muchas secciones de ADN en el genoma que podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad.
Los científicos analizaron la relación de 266 variables de entorno único para la probabilidad de que una persona de nivel de azúcar en sangre en ayunas fue de 126 miligramos por decilitro o más alto (entre 70 y 110 mg / dl se considera normal).
Los niveles de azúcar en la sangre mayores de lo normal después de un ayuno nocturno, son un signo revelador de la diabetes, ajustada por edad de los sujetos, sexo, índice de masa corporal, nivel socioeconómico y origen étnico.
Por último, se agrupan las variables relacionadas en 21 clases – como las dioxinas, bifenilos policlorados, ftalatos, etc – similar a cómo los genes individuales se asignan a las unidades de los cromosomas en estuidos amplios de asociaciones de genomas.
“Hemos sabido durante décadas que los factores ambientales juegan un papel importante en enfermedades como diabetes, cáncer y enfermedades cardíacas”, dijo Jeremy Berg, PhD, director del Instituto Nacional de Ciencias Médicas Generales, que en parte financió el trabajo.
“Por lo que nos permite medir el impacto de estos factores, este nuevo enfoque arrojará luz sobre cómo los genes y el medio ambiente influyen en nuestra salud y podría aportar información sobre nuevas formas de controlar algunos de los problemas de salud más graves.


Gabriel Neuman
Gabriel Neuman

Mi especialidad es el control y automatización. Utilizo estos elementos para diseñar edificios con la mayor eficiencia energética posible. Aprovechando al máximo la energía y buscando crear edificios Autosuficientes.

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